Adrián Gil

Fue fundador y dirigente de "Arte Gratis y Poesía Desechable", un colectivo donde cantautores, poetas, músicos y choreros se presentaban en espacios públicos, abiertos, por los que la gente pasaba y podía acercarse a escuchar por el tiempo que quisiera y al mismo tiempo pedir un poema para llevar, que en ese momento escribían los poetas del colectivo.

Acerca de Adrián Gil:

Hubo presentaciones importantes en plazas comerciales, plazas públicas y patios universitarios, entre muchos otros lugares. Adrián fundó también "La Madriguera", una sala teatral de conciertos íntimos dedicada a la canción de autor, y al trabajo poético. Al mismo tiempo, hizo "La Cisterna", un invento radiofónico donde los cantautores, poetas y choreros se acercaron para promocionar sus conciertos, presentar sus discos, leer sus textos, hablar de ellos. Este programa de radio insistió, provocó, explotó su media hora con canciones y poesía de todos los que se acercaron a ella, sin censura, sin protagonismos. Pero Adrián no se conformó, y fundó-organizó-coordinó el Encuentro de Cantautores, desde el 2003 hasta el 2005; escenario donde músicos, poetas y cantores intercambiaron versos y afectos cada día, durante quince días, cada vez. Donde el más célebre y reconocido se encontró con el más tímido y novato. Este gran festival coleccionó conciertos de cantautores de todo el país que compartían el escenario: tres estilos diferentes se daban a conocer en cada concierto, junto con la poesía de algún nuevo alquimista de letras, pues la poesía nunca ha faltado en los inventos de Adrián. Estos verdaderos encuentros seguían después de bajar del escenario, después de acabar las presentaciones, y meses después de haber pasado el programa formal, pues el Encuentro fue la excusa para que todos los cantautores se conocieran y escucharan entre ellos. El Tigre crea complicidades, contagia la amistad, es el punto de encuentro para discutir, para trabajar, para reír… siempre es bueno tener al Tigre cerca. Y entonces, se corrió la voz: Adrián Gil secuestró la ciudad de Morelia, la llenó de asombro, de desvelos, de guitarras, de poemas… la llenó de vida y se quedó a vivir en ella para ver si reacciona. "Soy una extravagancia sin manual y sin leyenda, un documento del alma sin membretes y sin fecha, un viandante con guitarra prisionero en tu alacena, un beso sin corbatas que no cabe en tu cartera, soy lo que tú quieras, tu arlequín del alba..."