Gonzalo Ceja nace en México, Distrito Federal, el diez de enero de 1967. 

Desde sus primeros años manifestó el deseo de manifestarse a través de la música, con los instrumentos de juguete que llegaron a sus manos.

En los años de adolescencia en que las clases de música y la participación en el coro de la Iglesia le llevarían a conocer el abc de la música pero, cuenta la leyenda, se llegó la fecha del examen final de segundo de secundaria en la materia de Educación Artística, el cual reprobó rotundamente con todo y su flauta escolar. 

Sin embargo, este acontecimiento no lo detuvo en su interés y afortunadamente ninguna otra referencia impositiva del exterior. Para beneficio de su libertad e inquietud de búsqueda. 

Y así, buscando elementos diferentes, el tal coro de la Iglesia se comenzó a ver acompasado por el ritmo de baterías de latas y otros sofisticados elementos que manejaba Gonzalo. 

La Guitarra.
Por esos años y como resultado de una emergencia le fue necesario suplir al guitarrista del grupo y con base en la observación hecha del manejo del instrumento logró substituirlo con suficiente maestría para tomar la guitarra y no soltarla jamás.

En busca de la Sonora Callejera.
Posteriormente, su inquietud por la música que cada vez se materializaba más, lo llevó a recorrer diversas actuaciones en un grupo de rock perteneciente a aquella generación de mexicanos, que reproduciendo cover's. del rock español y argentino, construyeron las bases del rock mexicano. Así como en grupos que vivían de tocar en eventos sociales y centros nocturnos, en busca de alguna oportunidad para proyectarse en los medios de comunicación.

Los Dioses marcan el designio.
A la par de su experiencia musical se aparecieron en su camino los instrumentos naturales y autóctonos que primero por curiosidad y después con profundo interés fueron creando su importante colección. 
Fue gracias al obsequio de un silbato artesanal proveniente de Teotihuacan cuando se estableció el primer contacto.

El contacto con la verdad.
Sumado a lo anterior, Gonzalo logró uno de los puntos fundamentales para darle a su tarea musical la esencia necesaria y convertirla en un producto artístico de auténtico valor en todos los sentidos. Su experiencia y convivencia con las comunidades indígenas de la sierra de Oaxaca durante más de un año y en un casi total aislamiento de la vida urbana.

Más de Gonzalo Ceja, ideología, detalles: http://www.gcejag.com

 

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