Ficha:
Nombre: Mauricio Jiménez.
Alias: Morocco
Fecha de Nacimiento: 23 de Agosto de 1979
Lugar de Nacimiento: México, D.F.
Estado Civil: Unión Libre (pero comprometida).
Estatura: Mediana.
Complexión: Robusta.
Ojos: Mar.
Tez: Blanca.
Sangre: O+
Ocupación: Chorero, Poetoide.
Correo-e: morocco@mexico.com, pyroglos@trovadictos.com.
Cibercomunidad: Ávalon, la Isla de las Manzanas.
Columna en Trovadictos.com: Pyroglos@

Hechos:
· 1979: Nace.
· 1984: Aprende a leer.
· 1985: Aprende a escribir.
· 1994: Recibe el sacramento de la confirmación.
Deja de creer en la religión.
Se vuelve militante del MJCJ.
· 1995: Comienza a escribir utilizando a sus emociones como materia prima.
· 1996: Conoce el trabajo de Rodrigo Solís.
· 2000: Inició el proyecto “El Moro” (una especie de periódico virtual repartido vía correo-e para la comunidad cibernética del MJCJ).
Se presenta por primera vez en un escenario como invitado especial de Arturo Andreu y Luis Cáceres, en un concierto realizado en “El Maestro Asador”.
· 2001: Comienza presentarse en el Auditorio “Un Paseo por los Libros” del Pasaje Comercial Zócalo-Pino Suárez de la línea 2 del Metro al lado de Fernando Medina Ictus, Pablo Muñoz, Iván Gutiérrez El Zombie, Genaro Patraca y otros roleros. Es en este lugar donde comienza a forjarse y a tomar mayor experiencia escénica. Asimismo logra una mancuerna peculiar con otro chorero: Jorge Casarín.
Tiene su primer concierto como titular (“Al Filo de la Noche”) en el Café-Arte “Trovaluna”, al lado de Arturo Andreu. Con el mismo formato de concierto se presentan en la Facultad de Derecho de la UNAM
Aparece la edición casera de su primer librolerito “¿Cómo Contarte? y Otras Cosas que me he Callado”.
Participa en el disco apócrifo de Germán Neftalí y Jorge Casarín “Nocturno al Koala”.
· 2001: Llega a Jacala y Zimapán (Hgo.) para los conciertos “...Y la Trova Andando va a...”. Organizados por Marcos Cabrera.
Es invitado por Carlos Monteagudo a la Facultad de Odontología, el Palacio de Minería y a otros foros de la UNAM. Con él mismo se presenta en el CITE Sur.
Va al Festival Internacional Cervantino con Edgar Douglas Dogie, Germán Neftalí y Héctor Alias el HACS. La Ciudad-queso les da una muy buena acogida.
· 2002: Se une a la comunidad cibernética de Poetoidesía Mexicana luego de haber sido invitado por Isabel Zapata y Luis Fernando Molina.
Toma el taller El Chorema, impartido por Rodrigo Solís y que contenía una sesión de voz con Juan Pablo Villa.
Deja momentáneamente sus atavíos de poeta para vestir la toga de las musas y hacerse la inspiración de Cinthia Balderas y su “Mar Azul”.
Es censurado en el Café Sumattra, lo cual interpreta como señal de estar haciendo las cosas correctamente.
Se presenta en el Bar “Las Hormigas” con su concierto “El Ángel Caído” y tiene por invitados a Fernando Salazar Hijar, HACS, Dogie, Germán Neftalí, Carlos Monteagudo y Cinthia Balderas.
Aparece como invitado especial de Trovadictos.com en los festejos de su primer aniversario.
Aparece la edición casera de su segundo librolerito “Templo”.
Es agregado a la Galería de Trovadores de Trovadictos.com.
Organiza el Concierto-Homenaje a Silvio Rodríguez celebrado el 29 de Noviembre en el Café Zapata, el evento contó con la participación de Fernando Salazar Hijar, Jorge Casarín, Genaro Patraca, Pablo Muñoz, el HACS y varios más. Ese mismo día se entera que su legado trascenderá más allá de las palabras, pues tomará carne para mediados del 2003.
Aparece el poema titulado “Sin Tiempo” en el diario “El Regional” de Cuernavaca Morelos, en una columna a cargo de la gente de Trovadictos.com.
Colabora con la letra de la canción “Dulces Sueños, Querubín” del disco apócrifo de Arturo Andreu “Al Mundo en General”.
· 2003: Se une a la Gira Trovadicta en Toluca presentándose con varios roleros y trovadores oriundos de distintas partes de la República Mexicana en la Concha Acústica de la ciudad mexiquense.
Aparece en el ciberespacio: Pyroglos@, columna de Mauricio Jiménez en Trovadictos.com.
Colabora con Alias el HACS su Exposición “De la Verga y Otras Cosas”, exhibición efímera de esculturas que se montara en El Jolgorio y Café.
Aparece en Comunitrova.com (ahora ctrova.com) como chorero semanal).
Es censurado por autoridades de la Delegación Coyoacán mientras acompañaba a Carlos Monteagudo durante los festejos de el Día Internacional de la Música. No le dieron explicación alguna.
Entrevista a Enrique Quezadas y hace una semblanza del cantautor para Trovadictos.com. Enrique lee la semblanza y la pone en su página web (www.enriquequezadas.com) bajo el nombre de “Breve Biografía”.
El 28 de Junio, Diana Jiménez Balderas se transfigura en carne luego de nueve meses de nadar en el vientre de Cinthia Balderas.
Juan José Lavaniegos conoce su obra y comienza a llevarlo a algunos conciertos.
Aparece la edición casera de su tercer librolerito “Los Hijos del Coronel y Otros Cruentos”.
Lo hacen (por obra y gracia del Espíritusanto, María Siemprevirgen y Cristomismo) artista del mes en Trovaditos.com, mayor recompensa de la página.



Obra:

A tu Sombra
Te conocí y algo me hizo voltear a verte,
no fue tu luz pues ya se la habían bebido,
pero algún tipo de brillo debe haber existido
que incluso a la Luna opaco de repente.

Mas sea lo que fuere mi pecho se asombra
al conjurar la memoria que dormida y silente
conserva muy dentro y por siempre latente
el dulce recuerdo de la voz que te nombra...

...y despierta al deseo jamás consumado
que me hallé al descubrir tendida en la alfombra
opaca y viviente la luz de tu sombra
que mirando a la mía confundió demasiado...

...y plantó la simiente de un obscuro deseo,
pasión y tormento del enamorado,
que creó la conciencia de un triste pecado
y cimbró la estructura que mantiene mi credo.

Pues al ver a tu sombra con la mía fundida
en mi cuerpo y mis sueños se crea tal desvelo
que muy pobre y escaso se vuelve el consuelo
de ver a mi sombra en la tuya escondida.

Pues inefable, ignoto, extraño y extenso
es el vacío que ha dejado el apego en mi vida,
que de pronto te hizo la fruta prohibida,
e impidió a nuestra historia tener un comienzo.

Esperpentos, demonios, brujas y alebrijes
atormentan a mi alma cada vez que en ti pienso,
los conjura mi sombra poniéndome tenso
y exploto en el llanto cuando ella me exige

una respuesta coherente a la idiotez del orgullo
que me embriagaba aquel día en que furioso te dije:
“Hoy regreso a la Luna que mis mares aun rige,
pues ahora comprendo que no tendré un beso tuyo”.

Desde enronces maldigo al destino y su ciencia
que te puso a mi lado con el deseo que hoy intuyo
escondes en tu alma cual quedo murmullo
para escapar de ti misma y la concupiscencia.

Pero más me condena mi sombra furiosa
que entre lo que siento y mis actos no ve diferencia,
sólo sabe que un día en que no tuve paciencia
la alejé de tu sombra a la que amaba ardorosa.

Y me invade el terror de creencias arcanas
que dejan a mi alma muriendo celosa
del demonio por el que tus labios sollozan,
pues se nutre el maldito de tu lástima insana.

Yo poblaba mi alcoba con verdades secretas
cuando el viento de pronto abrió la ventana,
regaló a mis sentidos el olor a manzana
y a mi sombra el placer de tu sombra indiscreta...

...que al verme tan solo me dijo que es cierto,
que tu orgullo es ahora el que nuestro amor no concreta
yo bañado en tristeza le pido que prometa
que me lleve contigo si se va con el viento.

Me recuerdo con frío y marchitando las luces
y a tu sombra y la mía anudando sus cuerpos,
suspiraba en tinieblas soñando otros tiempos
cuyo peso y tristeza me tiraron de bruces.

Desde entonces prefiero vivir escondido
y cargar este peso del miedo y sus cruces
a que un día de pronto se enciendan las luces
y ver que tu sombra sin mi ha partido.

(De “¿Cómo Contarte? y Otras Cosas que me he Callado”.)




En el Huerto de los Olvidos
Estoy harto de ser este que soy,
el que me encarna;
harto de encarnar estos labios que no son,
porque te extrañan;
estoy harto de luchar
por la causa de tus labios
y esgrimir siempre mi espada en tu nombre
sin recompensa.

¿Dónde está el Paraíso
que prometen tus ojos
y que probé en tus labios?
¿Por qué no hallo respuesta
si te clamo desde el alma?
¿Por qué sólo dejas esta copa?
¿Por qué este trago es tan amargo
si proviene de tu boca?

El que habita en el espejo
se me muestra más cansado,
me reclama que claudique,
que esta lucha no es la nuestra
y sus manos se reflejan
hoy más viejas y marchitas,
en sus ojos ya no hay brillo
y su piel parece muerta.

Dame una señal,
di que moriré en tu nombre
y renaceré en tu cuerpo,
que mi esfuerzo no fue vano,
que sólo es cuestión de tiempo,
que la pena que me espera
hará dulce este vil trago,
redimirá este cáliz tan amargo.

Aun el gallo no cantaba
y tres veces ya me habías negado,
una ante las manos de él,
salvaguardaste tu intimidad;
otra ante los ojos de los demás,
dilapidaste mi orgullo;
me negaste ante tu propio corazón
y laceraste mi alma.

Sé que mañana moriré en el calvario
esperándote con los brazos abiertos,
crucificado en tu desprecio...
mas de ser posible, y si es tu voluntad,
aleja de mí este cáliz,
demasiado amargo es su sabor...
tal vez sea tiempo de colgar la espada,
de posponer mi cruzada...

(De “Templo”)




Literatura Cataléptica
(algo para leer dentro del féretro)
Si usted está leyendo esto es porqué está legalmente muerto.

No grite, de todos modos nadie lo puede oír; en su defecto podría matar del susto a quien le escuche; quien sabe, tal vez a un ser querido durante su propio funeral. No creo que eso sea algo que usted quiera llevarse a la tumba... literalmente.

Mejor tranquilícese, respire poco; el aire no es barato en estos sitios; de hecho, ya hemos comenzado a reciclar.

¿Sabía usted que, antiguamente, enterraban a la gente con una cuerda atada a la muñeca y unas campanillas del otro extremo y fuera de la lápida? ¡Ah, que tiempos aquellos! ¿No es verdad que hubiera preferido vivir sin microwave, sin Internet, sin DVD, PC o MP3 a cambio de haber sido enterrado con unas campanitas de aquellas atadas a la muñeca? ¡Bendita ignorancia! ¿No?

Imagino que dejaron de hacerlo por respeto a los sepultureros. ¿Se imagina una noche de viento en el panteón? Ni modo de sacarlos a todos para ver si alguno está vivo. A mí me causa gracia la imagen de un día lluvioso, las campanillas hacen fiesta porque todos los difuntos quieren escurrir lluvia por el descarnado...

Cambiando de tema. ¿Cómo está su manicure? Espero que sus deudos no hayan escatimado en esto, pues dicen algunos que cuando escasea el oxígeno le da comezón al ataúd y uno debe rascarle pronto la madera, antes de quedar contagiado de esta roña y caer en la trampa de restregar la cara contra los dedos; esto sólo hace que el malestar penetre a los músculos faciales y se convierta en vitíligo o en maldeltopo.

El Síndrome del Topo, o maldeltopo, consiste en la imperiosa necesidad de cavar, excavar y socavar. A veces la Mafia Italiana la provoca en sus condenados para que sean ellos quienes caven sus propias fosas y el sicario no ensucie su impecable Armani. Pero cuando un cataléptico que la padece se topa con la madera al intentar cavar, brota en él creencia de que la cura se halla en un punto no definido entre la epidermis y la dermis del rostro propio. Por eso es que suelen enterrar las uñas en su frente, justo debajo del cuero cabelludo, y trazan surcos desde ahí hasta la barbilla. También se sabe que los músicos que la padecen, aun cuando jamás se ejercitaron como artistas, se rasguñan pautas en el cuerpo.

Un buen manicure evita que los ojos se atoren en las uñas.

En realidad no sé porqué le estoy escribiendo esto si está muy oscuro para que usted lo pueda leer.

(Nota: Si usted ya está muerto por favor haga caso omiso de la presente).

(De “Los Hijos del Coronel y Otros Cruentos”)




Declaro la Guerra
Declaro la guerra en contra
de mi peor enemigo que es...
No, no tengo enemigos:
yo no tengo broncas con Irak
ni con Italia ni Alemania,
es más, ni siquiera tengo idea
de dónde diablos queda Afganistán
y tal vez hasta haya gringos buenos.
¿Porqué mandarles una bomba
marcada por mi suela?
(¡Stop!)

Declaro la guerra en contra
de mi peor enemigo que es...
No, mi enemigo no es Fernando,
ni Juan Carlos ni Gerardo,
esos tontos delgaditos y afiliados;
tampoco es Juan ni Pedro
ni Mateo ni Judas ni Jesús,
ni siquiera ese tal Iván
que desquicia a los prefectos
con aviones de papel...
(¡Stop!)

Mi enemigo tal vez sea Emilio,
el ojete ese que monopoliza
las pelotas y las tortas,
pero así le enseñó su padre
a joder sin ser jodido
a fregar y a ser patrón;
por eso esta siempre solito,
sólo tiene de paleros
a Ricardo y a Dionisio,
nadie más juega con él...
(¡Stop!)

Declaro la guerra en contra
de mis peores enemigos que son...
Los globos y los payasos
porque te hacen reír con ilusiones
y creer que eres feliz,
porque se elevan y se inflaman
y unifican separando,
pero siempre se revientan
o se venden y te venden
o te tranzan por tres pesos y un bistec...
(¡Stop!)

Declaro la guerra en contra
de mis peores enemigos que son...
Los fresas, sí, los fresas, los snobs,
los fans y los pendejos
si es que no son todos estos
la misma pinche y mensa cosa...
No, mejor no me les declaro,
pues nosotros somos muy poquitos
y ellos siempre, siempre son un chingo,
sería torpe declararme...
(¡Stop!)

Declararía la guerra
tal vez a los colores
a los amarillos, los azules,
los morados, los cafeses,
a los verdes camuflajeados
de gris antirojinegro...
Pero si contra ellos me declaro
y algún día voy a la guerra,
sería yo la misma mierda
aunque vestido de negro.
(¡Stop!)

[De “¿Kieres un Karamelo?” (proyecto de librolerito)]




Regálame la Muerte
¿Por qué diablos alejas
tus ojos de mi frente
cada vez que intento hablarte?
¿Acaso ya te diste cuenta
de que hablar no nos deja nada,
que prefiero tu silencio y tu mirada,
que ser fieles no es ser felices
aunque se parezcan las palabras
y que prefiero morir en tus caricias
a vivir tu indiferencia?

Toma mi cuerpo con tus manos
y mi alma entre tus labios,
alerta a mis sentidos,
despierta tus gemidos,
afílate las uñas,
prepara tus colmillos,
revive aquel instinto
tan mortal de tus ancestros,
destaza mis adentros
con tus labios, con tus besos.

Hay lujuria agazapada
que domina las razones,
que se esconde en los rincones
de tu piel y de mi alma.
Haz la guerra con mi cuerpo
y el amor con mis entrañas,
tengo llanto, está por dentro,
pues no hay besos que me calmen.
Tengo sed de tu cintura
como tú tienes de amarme.

Con las lanzas de tus senos
atraviésame los labios
y que el hierro de los tuyos
deje estigmas en mi alma.
Si me amarro a tus caderas
y me vuelvo un incendiario
de tus piernas haz tijeras
y navajas de tus manos
corta pronto cada sueño,
pero déjame a tu lado.

De mi piel haz tu montura
y que mis dedos te cabalguen,
que mi lengua te recorra
tan ardiente como un ángel.
Con tus uñas en mi espalda
de mi piel saca jirones,
tus colmillos en mi cuello
saciarán tu sed de sangre
y mis manos hasta el alba
calmaran toda tu hambre.

Que mi sangre se derrame,
que se escurra entre tus labios.
Que mi vida se prepare
a escaparse de tus manos.
Soy feliz si estás conmigo
en el momento de mi muerte
siempre y cuando me cobijes
con tus labios y tu vientre.
Hiere, sangra, muere, mata, quiere,
ama y regálame la muerte.

[De “Mortaja” (proyecto de librolerito)]




De Agua y de Sal
Y aquí estás, al frente mío, como siempre y con esta fatal falta de sincronía en nuestras vidas que ahora hace que las olas de tu mirada eviten romper en las costas de mis ojos. Y aquí estoy, al frente tuyo, como siempre, maldiciendo mi fortuna y con mi mirada cual salvaje marea que intenta penetrar en tu cuerpo de acantilado para descifrar los secretos de tu silencio que por tanto tiempo me han sido prohibidos.

Quiero conocerte, quiero oírte, quiero saber los pensamientos que mantienes ocultos en el fondo de la mar. Quisiera mirarte con el tacto y navegar entre tu rostro, sentir como siente el arena al contacto con las aguas de tu inmensidad. Quisiera ser marea agresiva y levantarme cual imponente ola dispuesto a romper entre tus labios. Quisiera poder verte y ver en tu mirada de bajamar el cansancio que dices y no hallarme con el reflejo de mi propia cobardía. Recuerdo que entonces tus olas me invitaban a seguirlas, pero ahora tu mirada me evita a toda costa.

Quisiera no haberle temido a aquella muerte y a las tempestades que de nuestras manos unidas podían ser desatadas. Quisiera haberme arrojado contra la soledad que temía y luchar por conquistar tus playas. Quisiera ahora nadar entre tus labios que sellados callan la verdad que ansío escuchar. Quisiera internarme en tus brazos de coral y morir ahogado en un abrazo. Te miro e indudablemente hay tristeza en ti, pero mi cobardía me hace indigno de conocer tus secretos. Tus labios los imagino como una ostra que guarda celosa la perla de la verdad que quiero mirar para comprender y cuidar y besar tiernamente.

Quisiera bajar a tus profundidades, penetrar en tus intrínsecos misterios y ocuparme de limpiar las algas que cubren mi recuerdo; pero al acercarme a tu playa tus aguas me reconocen y me desintegran cual si de vulgar estatua de sal me tratase y tu marea furiosa intenta alejarme de ti y arrojarme sin vida a la costa.

Quisiera un fruto de ti, quisiera alimentarme de lo que puedes dar y ser el pescador que boga hacia aguas profundas donde poder tender mis redes para obtener la preciada pesca, pero tu mar me conoce y me sabe indigno y cobarde y nos priva de oportunidades y de riesgos que ahora si estoy dispuesto a beber del cuenco de tus labios. Pero me niega su fruto y me niega su amor porque la mar se encuentra enojada y no hay quien le robe un beso.

[De “Al Filo de la Noche y Otros Escritos Rescatados del Baúl del Olvido que Está en el Desván Donde Fueron Confinados por el Grave Pecado de Haber Sido Malparidos antes del Y2K.” (proyecto de librolerito)]


Mexicatiahui
Usted me cuenta de su vida
como cuenta su fortuna,
usted que es de buena cuna
y de vida enriquecida.
Usted ignora las heridas
del que sangra en la montaña,
pues ignora las hazañas
del que vive en cada selva,
del que muere por su gente,
del que duerme con la muerte.

Porque seguido me parece,
y lo pienso a cada rato,
que el país al que pertenece
de mi tierra está lejano
y lo que mira en la ventana
no es lo que aquí miramos
porque usted compra todo un cielo
y una verdad que yo no puedo;
y ya sé que al Paraíso
sin Visa no entraremos.

Usted habla de tratados
y estrategias que no entiendo,
y ha dejado en el pasado
ilusiones y promesas.
Yo no miro cambio alguno
que a mi gente le convenga,
sólo creo que favorece
a las barras con estrellas.
Hoy estamos en la mierda,
Coca-Cola nos gobierna.

No es el miedo lo que siento
por las ratas extranjeras,
miedo y odio el que le tengo
a Malinche y su recuerdo
que por algo de riqueza
dio más que sus caderas
traicionando a todo un pueblo,
haciendo dios a todo güero
y uno importa cuando tiene,
pues el valor lo da el dinero.

Y no está mal que tenga mucho,
lo malo es que otro muera
porqué le han robado su tierra
y usted piense: “Mejor no escucho
si hay lamentos entre el pueblo.”
Ya no odiamos su dinero
sino que por él haga la guerra,
pues nos deja dos caminos
a escoger entre la gente:
ser rebeldes o indigentes.

Yo no lo odio porque tenga
ni que ostente sus riquezas,
mi rencor es por la tierra
y por la sangre de los cielos
que llorando me han pedido
le recuerde sus promesas
y he jurado en un suspiro
que mi voz hoy será fuerte:
¡Adelante mexicanos
que la Patria es de la gente!

No culpemos más al rico
y a sus negros corazones,
no culpemos al gobierno
con sus falsas ilusiones,
no podemos atenernos
a sus buenas intenciones.
El real cambio está en la gente
y el hastío está en su rostro,
esta Patria necesita
mexicanos orgullosos.

Esta tierra me da orgullo
aunque mi piel no sea de bronce
porque sangre bien mestiza
se atropella por mis venas.
Soy legado del azteca
y también de españoles,
soy el fruto de esta tierra
y me provoca gran tristeza
mirar que en el sufrimiento
mi gente encuentre recompensa.

Y aunque llore estoy contento
porque así es el mexicano
que aunque sangra se divierte
aun en medio del tormento,
se burla de la muerte
y se le va la vida en ello,
y retumban cual tambores
mexicanos corazones
cuando digo a voz en cuello:
¡Viva México, cabrones!

[De “El Moro” (proyecto de librolerito)]


Entrelazad@s

Helado,
el hado,
domina lado a lado
la nada de Adán
que nada desnudo
sin dudas,
sin dados,
sin dedos.

De dos en dos,
sin Dios
sin adiós,
sin odios,
sin oídos
su sino asesino
hace sí,
hace no.

Hace aserrín la sierra
en la madera dura
del madero duradero
de sanjuán
en el zaguán
que se cierra
en la sierra,
en la selva
y en el bosque.

Vos que sabes,
que besas con tu voz
que sabe a savia,
a sabia saliva
que libo lascivo
de tus labios
de Venus viviente,
de Venus de mi locura
que lo cura todo
donde evoca un huevo.

Ad ovo
un óvulo de Eva
evoluciona,
su vientre se inflama
en una flama
mal llamada llama,
la llamarada de la llama
se llama Diana
de día y de noche.

Di anochecer
y de noche serás sirena
que nada desnuda
como Adán,
como Eva
de valiente vientre
que sube,
que sabe
que tu vientre
se vierte en maná,
te convierte en mamá
como matrushka con vida.

Nos conviene converger
como río viejo
que corre lejos
dejando miedos comunes
a la mitad de la edad media
que media sin medida,
que no me da
la miel de leche
de tus pechos firmes
que alimentan la mente
del firmamento
mientras afirmo helado
que un hada preñada confirma:
“Hay hadas entre las hadas”.

[De “@” (proyecto de librolerito)]





Átame

Me encanta mirarte desnuda,
tan tímida y segura,
silente, pero elocuente,
perversa, sumisa,
siempre esperando que sea uno
quien tome la iniciativa.

Te tomo por sorpresa
y casi siempre por la espalda,
mis manos en tu talle
desatan tus suspiros,
elevas mi lujuria
con tus ecos peregrinos.

Mis dedos recorren tus formas
de amante serena,
tu escasa cintura,
tus anchas caderas,
tus pechos tan firmes
cual firme madera.

Comienzan las caricias
busco versos que te exciten,
tu voz los acompaña,
nunca ahogamos un gemido,
pero siempre dices: “¡Para!
Somos sólo un par de amigos.”

¡Cómo quisiera ser tuyo!
¡Cómo quisiera hacerte mía!
y que mis dedos dibujen por tu cuerpo
la historia de este amor interrumpido,
con mi pulso hacer el ritmo
y melodía con tu voz.

Quisiera acariciarte
como todos los que te aman,
¡ah! pero yo no sé tocarte
y que a ti te satisfaga.
Selecta ramera
aunque rolas con cualquiera.

¿Por qué alejas tu boca
y a mis besos das suspiros?
si tú llevas en el brazo
las cuerdas de mi sino.
Desátame las manos,
que es difícil ser tu amigo.

Átame a tus cuerdas,
eterna compañera,
tormento de mis manos,
amante guerrera,
maldita desgraciada:
¡Te Amo!, oh Guitarra.

[De “Solapa” (proyecto de CD de un LCD)]

Derechos Reservados: Mauricio Jiménez (2003)

Regreso a sección trovadores